EL HAMSTER: La ética debe regir nuestras acciones

Por / 0 Comentarios / 03/03/2013

La situación es bastante peculiar y paradójica.

Como especie nos jactamos de poseer un lenguaje abstracto, una cultura, el desarrollo de compleja tecnología, la creación de códigos éticos y morales que nos permiten vivir en comunidad para dañarnos lo menos posible los unos a los otros. Tenemos una historia como seres humanos, desde que evolucionamos a partir de un ancestro común con los chimpancés, hace aproximadamente seis millones de años atrás. Proclamamos de que usamos nuestra inteligencia para tomar decisiones correctas para nuestra vida y la del resto, rechazamos nuestra “animalidad” al separamos del resto de las especies que habitan este planeta.

Y a pesar de todo esto, al momento de explicarle a las personas lo necesario que es darse cuenta de que sus hábitos producen explotación y sufrimiento a otros seres capaces de sentir, utilizan el argumento de que no tienen problema en hacerlo porque otros animales también ejercen actos que afectan al resto. La excusa es, con diferentes variaciones, que si el león mata a la gacela, entonces no hay problema en que nosotros matemos y dañemos a otros animales para sobrevivir.

Lo que no toma en cuenta este argumento es que los seres humanos somos agentes morales, es decir, que hemos conformado como sociedad un sistema moral que nos permite determinar lo que es correcto e incorrecto. Los demás animales si bien tienen rasgos de moralidad, que se ha visto en casos particulares en que se ayudan los unos a los otros, no se mueven por juicios morales. Un animal no humano, por tanto, no debería ser castigado por hacer algo que afecte a otro, menos aún si su supervivencia está en juego. Caso aparte las especies que, por diversas razones, terminaron conviviendo de forma cercana con nosotros que sí pueden ser enseñados hasta cierto punto a actuar bien. El león evidentemente al cazar a una gacela no tiene un conflicto ético, necesita hacerlo.

Es importante reflexionar el punto crucial de la necesidad de afectar a otros animales para sobrevivir. ¿Cuando consumimos productos de explotación animal como carne, leche, huevos, lana, cuero, etc, estamos sobreviviendo? ¿Es realmente una situación donde mi vida está en serio peligro? En la rotunda mayoría de los casos, en sociedades que han progresado materialmente, el estado de sobrevivencia no es tal. Consumimos esos productos por costumbre, comodidad e inercia. No los necesitamos, tenemos la opción de consumir productos que no afecten a otros individuos. Ser omnívoro significa poder consumir “de todo”, no necesitarlo, además de que está ampliamente demostrado que podemos vivir perfectamente con una dieta vegana sin afectar nuestra salud (Asociación Dietética Americana).

Ahora, si recurrimos a que si los demás animales hacen algo, entonces no hay problema que nosotros también, no deberíamos tener problema en aceptar el infanticidio, el incesto o el abuso de menores en los seres humanos porque en los demás animales es habitual.  No tiene mucho sentido, copiemos las acciones que hacen del mundo un lugar más justo. ¿Por qué no dejar de ser parte de un círculo de barbarie y terror que se da a cada segundo en mataderos, lecherías, avícolas, zoológicos, acuarios, circos y peleterías, entre otros? No hay excusas, demostremos que tomamos decisiones éticas, cambiemos nuestros hábitos y optemos por el veganismo en nuestras vidas.

 

Leonardo Vásquez T.

Escrito por Leonardo Vásquez T.

Estudiante de Periodismo, vegano hace dos años. Puedes escribirle a leonardo@vegetarianoschile.cl o encontrarlo en Twitter como @leovasquezt.

Web: