ME GUSTA: Rescates abiertos de animales

Por / 3 Comentarios / 11/02/2013

Oliver´s (6)

Fotografía: Marisol de la Reguera.

 

Pocas cosas pueden emocionar más a un activista que vivir el proceso de concretar una liberación de animales. El tiempo de estudio al sitio significa conocer la magnitud de la situación a la que están sometidos; día tras día, horas acumuladas de encierro y monotonía. La sin razón de ver perdido todo ese potencial de libertad que en alguna parte de ellos subsiste pese a no haber conocido más que el hacinamiento.

La concreción y las horas posteriores son de un significado difícil de describir en palabras. Las limitaciones del entorno ya no son tales; se disuelve todo rastro de murallas, suciedad, maquinarias y de otros miles de cuerpos aprisionados: todo queda atrás. El pasto, los primeros rayos de sol del día, la comida y una relación cautelosa comienza a forjarse entre los de su especie y la nuestra. Nosotros parecemos disfrutar tanto ese momento como ellos. Los nuevos olores, los sonidos, los colores… no hay nada que deje de sorprenderlos.

Ante semejante espectáculo lo más sensato que podemos hacer es contemplar en silencio. Dar la cara a la libertad y comprender que a partir de ese momento existe la fortuna de tomar pequeñas decisiones, abrir las alas, correr, disfrutar, no amerita ninguna interrupción. Ese momento les pertenece.

EligeVeganismo viene realizando este tipo de acciones desde 2010, cuando en octubre de ese año dos lechones se convirtieron en los primeros rescatados de esta modalidad que – además de dar libertad a individuos destinados a consumo – pretende cuestionar abiertamente su calidad de “objetos”, realizándose sin que los activistas oculten sus rostros y reivindicando la acción junto a un comunicado que explica las motivaciones, situación de los animales y sus vidas en los meses y años posteriores. Todo un seguimiento que permite que veamos a los seres explotados por la industria alimenticia como nunca antes los habíamos visto.

Fotografía: Gabriela Penela.

Fotografía: Gabriela Penela.

Si las acciones no son tan frecuentes como quisiéramos, es únicamente por no contar con nuevos hogares para posibles rescatados.

La mayoría de las liberaciones en Chile y el mundo han sido un riesgo bien tomado. Increíblemente, cerdos, pollos, pavos, gallinas, cabras, vacas o conejos se adaptan muy bien en sus primeros días a esta nueva vida, y quiénes conviven con ellos dan testimonio de lo enriquecedora que ha sido la experiencia.

Marisol es una de las personas que tomó esta responsabilidad, y a mediados de 2011 llevó a vivir consigo a Gary y a Oliver, dos lechones que ya computan más de un año de vida ajena a la explotación. “Poder compartir la vida con animales rescatados ha sido lejos una de las experiencias más importantes y hermosas que he tenido. Normalmente en nuestra sociedad apenas podemos conocer a animales de otras especies. Hasta hace poco yo solo había tenido la oportunidad de convivir con algunos gatos y perros. Sin embargo, luego de hacerme vegana y activista decidí darles un hogar a animales que en todo el mundo solo tienen cabida en centros de explotación. Desde entonces, cada día, me impresiono y emociono al observar lo complejos, inteligentes y sensibles que son . Ha sido realmente asombroso ver lo mucho que disfrutan de su vida y de su libertad, las complejas y ricas relaciones afectivas que desarrollan entre ellos y la desbordante curiosidad que tienen por conocer y descubrir el mundo. Al conocerlos comprendí de manera empírica que realmente no existe ninguna diferencia entre ellos y nosotros. Cada uno de los animales de granja que he tenido la suerte de conocer es un mundo enorme y singular por descubrir, cada uno de ellos desea -por sobre todas las cosas- vivir y disfrutar de su vida con sus compañeros de especie y de hogar. Conocerlos me ha enseñado muchísimo acerca de la vida y de su naturaleza. Una de las sorpresas más grandes que tuve cuando empecé a vivir con ellos, fue el hecho de que poco a poco fuera desarrollándose una relación familiar interespecie entre ellos y yo. Cada mañana cuando despierto y los voy a ver, me encuentro con un afectuoso y efusivo saludo de ellos, el que es seguido por las innumerables caricias que me dan y de muchas invitaciones a jugar y a acostarme a tomar el sol con ellos. Realmente se han convertido en parte de mi familia y yo de la de ellos. Me siento inmensamente feliz de poder brindarles un lugar seguro, donde puedan vivir contentos y apaciblemente sus vidas y, de saber que nunca ninguno de estos maravillosos individuos terminará sus vidas en un matadero, como lamentablemente les depara el futuro a todos sus compañeros de especie.”

 

Cada animal requiere de cuidados específicos, pero ninguno de ellos es complejo en la práctica.  Asumir un compromiso que se traduzca en espacio y atención hace la diferencia entre la vida y la muerte para un animal en específico, al mismo tiempo en que representa una lección valiosísima para miles de personas sobre el desarrollo de  estos individuos en libertad.

Si cuentas con espacio adecuado para recibir a un animal rescatado, piénsalo y toma contacto con EligeVeganismo a través del correo eligeveganismo@gmail.com.

¡Ya no podemos esperar más para ver el rostro de los próximos animales que verán transformadas sus vidas y el de esas personas imprescindibles que harán, con un hogar, que esto sea posible!.

 

Isabel Collao L.

Escrito por Isabel Collao L.

Escritora, vegana hace ocho años. Vocera de EligeVeganismo. Puedes escribirle a isacollao@vegetarianoschile.cl o encontrarla en Twitter como @Sensocentrista.

Web: http://eligeveganismo.org/