NUTRICIÓN: El poder nutritivo de los germinados

Por / 0 Comentarios / 23/09/2013

germinados

 Alrededor del siglo IV y V A.C  ya encontramos escritos relacionados con el poder curativo de la naturaleza, esta fue ampliamente descrita por los seguidores de Hipócrates y Galeno entre los años 460 y 200 A.C.  Esta  doctrina sostiene que la naturaleza dota al organismo humano con poderes internos para restaurar a sí mismo su salud. 

Hipócrates con su célebre frase: “Que tu alimento sea tu medicina; que tu medicina sea tu alimento” nos está mostrando las bases de los germinados, y de la tendencia  actual de ingerir alimentos vivos (crudos).

Según el “Evangelio de los Esenios” (Libro IV) estas fueron palabras de Jesús: ”Comed lo que os da la tierra, pues de ella fluye la vida entre los hijos de la luz y las hojas de la hierba, tendiendo un puente para el sagrado torrente que dió origen a toda la creación. Es la Madre Tierra que provee a nuestros cuerpos, pues de ella nacimos y en ella tenemos nuestra vida”.
Vasco de Gama y Magallanes pudieron completar sus largas travesías gracias a que su tripulación se alimentaba con germinados.

En China, hacia el año 3.000 A.C, el emperador Sheng Nung Pen Tsao recomendaba a su pueblo incluir en la dieta el consumo diario de germinados, sobre todo los derivados de legumbres, acompañados de verduras y frutas variadas. Escribió un libro que más adelante, hacia el 2500 A.C, fue continuado por Tao Hung King.

Los estudios siguientes señalan las propiedades medicinales de las semillas en estado germinativo por lo que se deduce que eran utilizados como medicina antes que en preparaciones culinarias.
Los esenios elaboraban pan con trigo germinado. Los brotes de trigo también formaban parte de la comida de los ejércitos romanos en campaña. Y si saltamos unos cuantos años nos encontramos con Hildegard Von Bingen (Alemania) en el 1.100 D.C, considerada la madre del naturismo occidental, quien también los recomendaba al igual que Mahatma Gandhi.
Pero no podemos dejar de mencionar a la legendaria figura del capitán Cook, quien en el siglo XVIII logró salvar del escorbuto  (avitaminosis por deficiencia de vitamina C) durante tres años a su tripulación. ¿Cómo? Dando de beber cada día un té de malta elaborado con semillas germinadas.
Tanto la Primera como la Segunda Guerra Mundial también fueron campos de experimentación del valor medicinal de las semillas germinadas.
En los países africanos es común la elaboración y uso de cereales germinados, como el trigo burgol.

En 1958,  Ann Wigmore,  compartió al mundo su programa de alimento vivo mediante Germinados, abriendo el Instituto Hipocrático de la Salud en EEUU. Su trabajo en el Instituto produjo excelentes resultados y grandes testimonios de personas enfermas que se habían curado de una multiplicidad de dolencias incluyendo: Arteriosclerosis, Anemias (varias) y ECNT,  entre otras.

Luchar contra el complejo industrial médico americano fue una gran prueba para Ann Wigmore y sus seguidores, pero ella logró con sus programas de  alimento de Germinados, se expandieran a la India, Suecia, Finlandia y Canadá.

En el libro “Hunzas Sanos”, John Tobe reporta que los longevos nativos de la montañosa región de Asia, usan los Germinados para sobrevivir los largos y fríos inviernos. En la primavera, antes de la cosecha y después de que la comida almacenada ya haya sido consumida por completo, los Hunzas confían en los brotes como fuente de vitaminas, enzimas y energía. Cabe destacar que este pueblo es conocido como el pueblo más sano y feliz de la Tierra” (Dörpinghaus, s/f). La dieta de los Hunzas es principalmente a base de cereales (trigo, cebada y alfalfa), y pequeñas semillas, así como hortalizas de hoja verde (ej. lechuga, espinaca), vegetales de raíz (ej. zanahorias, nabos, patatas y rábanos), alubias, garbanzos y otras legumbres tales como lentejas y legumbres Germinadas. (Hebbelinck, 1995).

Entre los científicos que han comprobado los poderes terapéuticos del Germinado de trigo, tal vez los más conocidos son: el Dr. F.M. Childester, Dr. Earp Thomas, Dra. Ann Wigmore, Dr. Charles Schanabel, Dr. A.J. Virtabel, Dr. R.R. Burkbalder, Dr. George Kobler, Dr. W.R. Graham, Dr. M.L. Scott, Dr. John Johnstone, Dr. Hans Fisher (Premio Nobel). También Dr. Howell Hughes, Dr. F.M. Pottenger, Dr. W.-J., Bochme y el Dr. W.S. Bowers.  La lista crece.   La Dra. Ann Wigmore también realizó investigaciones con el Dr. Bernard Jensen y G. P. Earp-Earp-Thomas en los laboratorios de Bloomfield, en EE.UU.

¿Cómo hacer germinados en casa?

Necesitas: 1 frasco de vidrio de un litro ó 1/2 medio litro con boca ancha.

3 cucharadas de semilla bien lavada (lenteja, soya, trigo, amaranto,garbanzo, etc.) y 1/2 litro de agua.

Las semillas se lavan y se colocan en el frasco con agua (tres veces su volumen). La boca del frasco puede cubrirse con una tela delgada de media o gasa para que no entren los insectos.

El frasco se deja en un lugar oscuro y cálido: de 10 a 12 horas para la alfalfa, de 12 a 15 horas para las lentejas y soya.

Luego se escurre el agua (la tela evitará que salgan las semillas) y se enjuagan bien con agua tibia.

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Se acomodan los granos a lo largo de la pared del frasco y se vuelven a colocar en un lugar oscuro y cálido, enjuagándolos dos o tres veces los primeros días y luego una vez al día.

Cuando los brotes tienen de 2 a 3 centímetros de largo se exponen a la luz solar indirecta por espacio de unas 2 horas para que las hojitas se pongan de color verde. Esto favorece el aumento de vitamina C y toman un sabor más agradable.

Si lo desea puede eliminar las cáscaras (capas exteriores) de las semillas antes de comer los brotes. Se colocan en una fuente con agua y entonces las cáscaras flotan y se recogen en la superficie, mientras que los brotes se van al fondo.

¡Los germinados están listos para consumir!

OJO!

El cuidado de los germinados consiste básicamente en proporcionarles el drenaje adecuado (escurrir completamente el agua con que se enjuaguen) para mantenerlos solamente húmedos, mucha agua o muy poco aire pueden crear hongos.

Evitar colocar simultáneamente más de una clase de semillas, granos o legumbres en un mismo frasco.

Lavar muy  bien nuestras manos y utensilios al momento de preparar los germinados

Son la máxima fuente de proteínas, aminoácidos, enzimas, vitaminas y minerales que tenemos a la mano y debemos aprovechar. Son alimento vivo, ya que al ingerirlos estamos incorporando a nuestro organismo la energía vital de la semilla que acaba de despertar. Al añadir los germinados a nuestra alimentación, aunque sea en poca cantidad, podemos conciliar mejor el modo actual de vida con el mantenimiento de una buena salud. La alimentación moderna suele carecer de alimentos vivos. Muchos de los productos que consumimos proceden de países lejanos y con el fin de que tengan buen aspecto en los supermercados, sufren tratamientos de conservación que destrozan su vitalidad. Hasta las frutas frescas son recogidas antes de estar maduras lo que implica una gran pérdida de su valor nutritivo.

Asegurarnos que nuestros alimentos estén libres de  pesticidas e insecticidas

Se almacenan y se transportan fácilmente

Se cultivan en casa  con el mínimo esfuerzo

Están llenos de energía

Son ricos en vitaminas y otras sustancias biológicas esenciales para  la salud

Son digeridos y asimilados fácilmente por el organismo

Es económico y bajo en calorías.

Cómelos en ensaladas, sopas, sándwich, batidos y como tú gustes!!

 ensaladaReferencias:

  • www.uva.org.ar
  • www.annwigmore.org
  • Ams. M, 1985, El crudivorismo puede salvar tu vida, GENTE SANA, Barcelona.
  • Jensen. B, 1978, Semillas y Germinados, Yug, México D.F.

Marcia Basulto H.

Escrito por Marcia Basulto H.

Licenciada en Nutrición y Dietética, Vegana. Puedes escribirle
a marcia@vegetarianoschile.cl

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