NUTRICIÓN: La sal, ¿buena o mala para la salud?

Por / 0 Comentarios / 07/12/2016

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Hace un tiempo que el mercado de la sal se apodera de las personas entregando un producto casi mágico para hipertensos, diabeticos, diferentes patologías y también en la población  que no posee enfermedades, solo por ser más “natural”.

Primero deben saber  algunas cosas antes, la sal o el cloruro de sodio, se han utilizado como conservantes en los alimentos  y atenuantes del sabor, también se encuentran naturalmente en los alimentos y la equivalencia es 1 gr. de sal equivale a 2,5 gr de sodio 

El sodio y el cloro contribuyen a regular la presión arterial, controlan  el equilibrio de fluidos en el organismo y mantener las condiciones apropiadas para el funcionamiento de los músculos y nervios. El sodio facilita la absorción de ciertos nutrientes, como la glucosa y los aminoácidos.

El consumo medio de sodio varía entre los 2 y los 6 g al día, aunque un adulto puede vivir de forma saludable con menos de 0,5 g al día. Las necesidades aumentan cuando se producen grandes pérdidas como, por ejemplo, durante la menstruación, la lactancia o si se suda mucho (deportistas de mediano a alto rendimiento o que su rutina sea extenuante) 

La reducción del consumo de sal es una de las prioridades en  la salud de los/as  chilenos/as  ante la hipertensión  y otras enfermedades asociadas al consumo elevado de sal.

La mayoría de los estudios científicos muestran que la reducción del consumo de sal reduce la presión arterial, siendo este efecto más pronunciado en las personas hipertensas, las personas obesas y los ancianos. La respuesta ante la reducción del consumo de sal varía mucho entre distintas personas.

Por el contrario, la hipotensión o presión arterial baja está relacionada con el consumo elevado de potasio, y puede deberse a la capacidad de éste de aumentar la excreción del sodio y los efectos vasoactivos del potasio sobre los vasos sanguíneos.

Lo más importante para la presión arterial es el estilo de vida

La obesidad, la escasa actividad física y el consumo reducido de potasio influyen más en la presión arterial que el consumo elevado de sodio. El consumo reducido de calcio y magnesio y una proporción elevada de grasas saturadas en comparación con las grasas poliinsaturadas omega-3 también son importantes.  

El enfoque  nutricional  para detener la Hipertensión es la alimentación, rica en frutas, verduras,  cereales, semillas, legumbres,  etc. Y actividad física 3 veces a la semana sobre 30 minutos.

El marketing  y las industrias alimentarias hoy en día hacen que usted necesite ese alimento casi mágico que le van a prevenir o curar ciertas enfermedades.

No existe evidencia científica que avale el uso o contraindique  este tipo de sales, como el Himalaya, rosada, cahuil, etc.   De todas formas estás sales tienen cloruro de sodio  y el hecho de no ser refinada se le da un característica “casi mágica”.

En la población vegana y vegetariana las personas  que no consumen sal yoda (la típica de mesa y refinada) deben  incorporar  algas; como el  cochayuyo, que además posee magnesio y calcio  ó 1 cucharadita de café al día  de sal yodada para prevenir deficiencias  de yodo.

Es cierto que la  sal de ciertos alimentos, es adictiva, pero en los alimentos ultra-mega-procesados o procesados, la idea es que usted siempre quiera o desee comer ese alimento porque “le baja la ansiedad”, y además de sal tiene una gran cantidad de azúcar y otros atenuantes del sabor.  

En resumen, No recomiendo estás sales, porque el mercado es bastante bélico a la hora cobrar  y no tiene sentido, consumir esta sal si  luego me voy a comer un paquete de papas fritas o una comida procesada.  Si usted desea consumir este tipo de sales, y puede acceder a ellas, puede hacerlo, pero de todas formas debe tener en cuenta que debe consumir 6 gr. Al día y si es vegetariano o vegano algas o sal yodada 1 cucharadita de café diariamente.

Es evidente que el mercado está enfocado a producir o buscar alimentos “no refinados” o lo “más natural posible” para mejorar ciertas enfermedades, no es malo, pero sin una base científica es poco lo que se puede hacer con estas sales.

Dado que nuestros niveles actuales de consumo de sal son elevados e innecesarios, se aconseja reducir la cantidad utilizada a 5-6 g de sal (2-2,4 g de sodio) al día. Asimismo, se recomienda consumir 5 raciones de fruta y verdura al día, hábito que ha demostrado redundar en numerosos beneficios para la salud, incluido el aumento del consumo de potasio.

El cuerpo puede adaptarse a un menor consumo de sal, aunque puede tardar 2 ó 3 meses en habituarse a consumir la mitad de sodio de lo acostumbrado. Existen otras maneras de condimentar la comida, como el mayor uso de pimienta y de hierbas aromáticas y especias, frescas o secas. Los sustitutos de la sal, basados en compuestos de potasio, también pueden servir; además también contribuyen a aumentar el consumo de potasio. Aunque su sabor y el hecho de que no sean tan buenos conservantes como la sal han limitado su uso.

Marcia Basulto H.

Escrito por Marcia Basulto H.

Licenciada en Nutrición y Dietética, Vegana. Puedes escribirle a marcia@vegetarianoschile.cl

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